Caravana Lake Ville

Cuando era pequeño mi padre tenia una moto, recuerdo perfectamente que los viernes se la llevaba a trabajar, era el día que llegaba mas tarde, fui creciendo y me di cuenta que los viernes se iba a disfrutar con sus amigos a cualquier bar o solamente salían a la autopista a disfrutar de todo un poco, era entendible todo el tiempo estaba trabajando para disfrutar de los lujos que ahora tengo, los fines de semana me cuidaba todo el tiempo, tenia que tener un momento para el y sus amigos, paso el tiempo y poco a poco me empezó a llamar la atención el mundo por el cual mi padre estaba tan entregado, hasta que un día me dijo que yo dejaría el legado.

La mejor prueba que he tenido en todo este tiempo fue cuando mi papa decidió enseñarle a utilizarla, tenia aproximadamente 17 años, me explico como funcionaba, como debía hacer el contrapeso sin que yo saliera perjudicado, porque sabemos que una de esas motocicletas pesa mas de cien kilos, que para mi edad no tenia la mayor fuerza en mis brazos. Pero cuando logre hacer todos los movimientos al momento de prenderla, escuche el motor, mi cuerpo empezó a temblar, en ese momento me di cuenta que esto era para mi, arranque, salí a menos de 10 kilómetros por hora, pero cuando tuve la confianza pude elevarla a otros diez kilómetros, todo era un sueño que solo lo veía por años, sobre todo nunca pense que fuera a suceder en esa edad.

Fueron pasando los años yo ya tenia toda la practica, precaución, inclusive el sentimiento que tenia hacia las motos, hay días que salgo con la pandilla de mi padre, pero hay otros días decido salir de viaje solo, disfrutar de la naturaleza y recordar todos aquellos momentos que mi padre lo hizo en su juventud.